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La transmisión cultural en familias latinas inmigrantes en USA

La transmisión cultural en familias latinas inmigrantes en USA

El lugar de la narrativa autobiográfica y la transmisión cultural en familias latinas inmigrantes en USA en la actualidad

Por Helena Chada

Desde 2001 en Connecticut, USA, se ha llevado a cabo una experiencia clínica en Salud Mental con familias inmigrantes de origen latino.

Fue el mismo año que cayeron las torres del WTC en Manhattan desencadenando el recrudecimiento de odios raciales, con la hipótesis de un enemigo en cada prójimo: “Ïf you see something, say something” se lee en cada rincón de NYC, una ciudad q hasta entonces se enorgullecía de su “Mosaico de razas” y su “Melting Pot”.

Desde el 2001 hasta la fecha han ocurrido urgencias globales, políticas y sociales, afectando la estabilidad emocional de toda la población pero en particular de los más vulnerables, las minorías raciales entre los que se encuentran en primer lugar los latinos, quienes suman el 17 % de la población total del país.

Muchos de estos se convirtieron en criminales solo por quedarse en USA más allá del tiempo que su visa autorizaba o por haber ingresado al país ilegalmente, formando parte de los 11 millones de inmigrantes ilegales en USA.

Actualmente se continúa observando a pueblos enteros obligados a emigrar por razones de pobreza, guerra, u otras formas de violencia, y presenciamos con horror la aventura en la que menores son separados de sus padres detenidos al pedir asilo político en la frontera con México.

Esos extranjeros que trabajaron duro para construir sus familias y sus economías en USA, hoy viven bajo la amenaza de la deportación, afectando la atmósfera emocional familiar, donde el secreto de la condición de “ilegalidad del adulto” es un saber a medias silenciado por el miedo, profundizando en los niños sufrimiento y desconcierto

Muchas veces la íntima esperanza de los padres de conseguir visa, es que sus hijos americanos los pidan como residentes, cuando alcancen la mayoría de edad. Pero por esa inversión de la jerarquía familiar se paga un precio emocional muy alto.

El viajero trae en su mochila una geografía, una cultura y una historia muchas veces cargada de traumas que mejor se dicen en la lengua materna. Por eso asumimos que los profesionales que reciben a estas familias no debieran ser ajenos a su lengua ni a su cultura.

Sostenemos que en el mejor de los casos, quien emigra atraviesa un duelo que si no elabora se convertirá en patológico, afectando inconscientemente la vida emocional de sus descendientes.

Joseba Achotegui, psiquiatra y profesor titular de la Universidad de Barcelona, ha descrito en el año 2002 el síndrome de Ulises como un cuadro psicológico reactivo, caracterizado por un estrés crónico y múltiple frente a situaciones límite que no pueden ser elaboradas. No es el duelo migratorio clásico, sino una variante extrema de este duelo que afecta a los inmigrantes del siglo XXI atravesando situaciones extremas tales como:

  • La separación forzada de los seres queridos que supone una ruptura del instinto del apego
  • El sentimiento de desesperanza por el fracaso del proyecto migratorio y la ausencia de oportunidades
  • La lucha por la supervivencia dónde alimentarse, dónde encontrar un techo para dormir
  • El terror que viven en los viajes migratorios, las amenazas de las mafias o de la detención y expulsión, la indefensión por carecer de derechos, etc

Antecedentes

Para dar respuesta a esta creciente y urgente demanda de nuestra comunidad, hemos venido formando un equipo interdisciplinario de profesionales latinoamericanos, residentes dentro y fuera de USA, con quienes hemos tejido una red informal durante estas últimas dos décadas.

Esto dio como resultado la fundación de Centro Uno, una organización para la Investigación, Asistencia Emocional y Acción Comunitaria en Septiembre del 2015 en Norwalk CT, bajo la dirección de la Licenciada Helena Chada

En estos últimos años nos ha sorprendido la profundización de la brecha que se abre entre la generación de los padres, en su gran mayoría inmigrantes y sus hijos nacidos en USA, y las serias consecuencias que este hecho acarrea en la constitución de la identidad de estos últimos.

Durante esta etapa se ha asistido a padres que traen a sus hijos, derivados a tratamiento psicológico por la escuela, el pediatra o por ellos mismos por presentar alguna forma de desajuste emocional.

Sin embargo, desde el primer encuentro se han podido observar síntomas en los adultos, producto de situaciones traumáticas asociadas al proceso migratorio, que obstaculizan no solo su integración a la nueva cultura, sino que reproducen su marca en la nueva generación.

Esto habla del fracaso de la función parental que consiste en la transmisión del estilo de vida, las costumbres y el lenguaje, dejando a los niños divididos entre las marcas consistentes con su cultura de origen y las exigencias de adaptación a la nueva cultura.

En estas primeras entrevistas se ha escuchado con frecuencia decir “nadie nos enseña cómo ser padres”.

La educación de los hijos se ha dado históricamente dentro de un marco familiar y cultural, donde los abuelos, parientes, asistentes profesionales y

domésticos participaban de manera espontánea en la crianza de los niños, hasta que la tarea de los padres se volvía rutinaria y su comunicación con sus hijos ocurría de manera natural.

Sin embargo, las familias de inmigrantes parten de una posición de extrema vulnerabilidad no solo por la historia que los lleva a emigrar separándose muchas veces de modo traumático de sus grupos naturales, sino por las exigencias de adaptación a una cultura que dista enormemente de lo conocido.

Las condiciones emocionales de estos viajeros, el status migratorio, la urgencia por ganarse la subsistencia, no favorecen el aprendizaje del nuevo idioma en los adultos, mientras que los niños son entrenados en ingles desde la guardería, dando por resultado padres que no hablan inglés criando a hijos que no hablan español. Nos preguntamos los efectos de este modelo de comunicación familiar y su incidencia en la brecha que separa padres de hijos en más de una dimensión.

Stanton and Todd, 1982 describieron la inversión de la jerarquía en las familias de inmigrantes, siendo los hijos los que ayudan a los padres desde muy temprano por su manejo del nuevo idioma sirviendo de traductores e interpretes de sus padres, atendiendo el teléfono, traduciendo cartas, acompañando al médico, etc.

La mayoría de los padres inmigrantes no inician tratamiento psicológico, no solo por falta de recursos económicos sino por el estigma asociado a la consulta psicológica o porque no reconocen la necesidad de terapia para ellos habiendo naturalizado el sufrimiento emocional.

Pero cuando los hijos son derivados al psicólogo, durante la anamnesis se investigan antecedentes familiares y experiencias traumáticas vividas por los padres, lo cual abre una excelente oportunidad para convocarlos a narrar su propia historia como parte del tratamiento de sus hijos.

De acuerdo con Hassoun (1996), los padres que emigran deberían atravesar un proceso terapéutico para elaborar duelos y otras situaciones traumáticas, y para quedar mejor posicionados emocionalmente y fortalecidos en su función parental.

Algunos pacientes que reciben tratamiento en Centro Uno fueron convocados para participar además en talleres de creatividad promoviendo el encuentro con otros inmigrantes que hablan su propia lengua, con el propósito de construir una red de reconocimiento y protección de los valores culturales.

Esta experiencia clínica en Centro Uno habilitó la posibilidad de realizar en forma simultánea, una investigación que pretende dar cuenta de las condiciones de inclusión de los inmigrantes latinos a la nueva cultura.

Para abordar esta investigación se planteó una propuesta de Investigación y Pasantías en Centro Uno, con la firma de un Convenio Marco con la UNSL, Universidad Nacional de San Luis, Argentina, en Agosto 2017

En dicho convenio se estableció una fase exploratoria de Investigación- Acción a partir del mes de Noviembre de 2017 la que se extendería hasta al mes de Junio de 2018

Como surge de ese acuerdo, uno de los propósitos de esta etapa es la construcción de una propuesta innovadora de abordaje en salud mental, en comunidades que viven amenazadas en un contexto político de exclusión, apostando al lazo social y promoviendo la tolerancia en un marco donde confluyen diferentes culturas.

Dos han sido las cuestiones que dieron lugar a los interrogantes que originaron esta indagación:

a) Las referidas al reconocimiento de cada individuo de las condiciones que se plantearon en su proceso de inmigración, a menudo traumáticas, y que, dado la ilegalidad que ha rodeado este proceso migratorio en todos los casos han sido reprimidas, causando síntomas en las nuevas generaciones.

b) las condiciones de vida en el nuevo país que obstaculizan el encuentro con otros que han atravesado las mismas situaciones (o situaciones similares) creando condiciones de aislamiento, e impidiendo la identificación de valores culturales propios del grupo social al que pertenecen, esto es, su identidad cultural (Guitar, Nadal y Vila (2009)

En esta investigación nos preguntamos si el trabajo de producción de una narrativa autobiográfica de los padres como parte esencial del tratamiento de los hijos, facilitaría la transmisión de los valores culturales,

fortaleciendo la identidad de los hijos, ya que el reconocimiento de su historia les ayudaría a entender su presente y a proyectarse al futuro desde una perspectiva mejor integrada para hacer frente a los desafíos de la nueva cultura.

Jacques Hossoun,(1996) señala: “Los padres necesitan por muy doloroso que sea, poner en palabras aquello que han vivido, a fines de reconstruir su propia trayectoria biográfica y regenerar para su descendencia una trama que la historia había destruido profunda y prolongadamente……….La no transmisión genera severos problemas entre padres e hijos. Esta dificultad está más condicionada en países donde no hay integración a extranjero o comunidad autóctona”

Por otro lado, Jerome Bruner (2003), quien ha hecho grandes aportes sobre teoría y práctica narrativa como modalidad de pensamiento y como forma artística, reconoce que la narrativa trascendió los confines académicos y se volvió “un instrumento de los oprimidos para combatir la hegemonía de la elite dominante: el modo de narrar su propia historia de mujer, de miembro de un grupo étnico, de desposeído, etc.”

La popularidad que alcanza el método narrativo refleja una nueva política de la identidad. “Contar historias es algo más serio y estratégico de lo que nos hayamos percatado alguna vez” (Bruner, op.cit.) , cuestiones estas que se recuperan como parte de la metodología autobiográfica seleccionada para esta investigación.

Guitar, Nadal y Vila, (2009) describen esta potencialidad de la narrativa autobiográfica de afectar no solo la identidad de cada uno sino también puede tener efectos en la identidad sociocultural. “La identidad, mediada narrativamente, cumple una función personal orientada a la dirección de la propia vida, así como una función sociocultural vinculada a la búsqueda de reconocimiento de los derechos de los grupos sociales a los que uno se siente apegado. Se deben propiciar narrativas personales y socioculturales con el objetivo de optimizar la identidad en un mundo a la vez globalizado y plural”.

OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

Objetivos generales

Recuperar aspectos centrales de una propuesta clínica e inclusiva para comprender, con mayor profundidad, cual es el lugar y la potencia de un dispositivo terapéutico creado para padres e hijos con el objeto de fortalecer la identidad personal y la identidad cultural.

Construir y/o identificar categorías de análisis que posibiliten profundizar en la comprensión de características centrales relativas al proceso migratorio.

Objetivos Específicos

  • Explorar los alcances de la Narrativa Autobiográfica con el fin de recuperar los valores familiares y culturales que cada padre desea transmitir a sus hijos.

  • Recuperar experiencias relativas al proceso migratorio y re significarlas a la luz del presente y el proyecto personal y familiar.

  • Identificar las posibilidades que brinda un espacio comunitario para la construcción del lazo social a través de talleres de producción de objetos de arte, bailes, música, comidas propias de los países de origen de los participantes.

  • Elaborar categorías de análisis que posibiliten avanzar en la comprensión de aspectos centrales relativos al proceso migratorio y su repercusión en los procesos identitarios familiares.

    PROBLEMA

    ¿Cuáles son las intervenciones clínicas pertinentes para lograr una sana transmisión de padres a hijos que fortalezca la identidad personal, familiar y bi-cultural en familias inmigrantes?
    ¿De qué manera un espacio comunitario se convierte en un lugar de producción del lazo social, de reconocimiento y fortalecimiento de los derechos de esa comunidad?

METODOLOGIA

Se trata de una investigación de carácter cualitativo, ya que en la práctica clínica el interés se orienta hacia cada caso singular, siendo imposible el trabajo estadístico.
Para la investigación, resultó pertinente retomar fragmentos de algunos casos clínicos analizados, con el fin de ejemplificar las categorías que emergieron durante el proceso investigativo, ya que es de suma importancia recuperar el relato de los sujetos que participaron en la experiencia. El criterio de selección de dichos casos se basó en su estatuto paradigmático, ya que en su discurso expresan de manera clara y precisa, vivencias, representaciones y posiciones con respecto al “ser latino” en Estados Unidos

En este marco, las familias que reciben asistencia terapéutica en Centro Uno fueron convocadas a participar de un espacio de indagación de sus historias y valores culturales, obteniendo más de 20 respuestas afirmativas.

La recolección de datos estuvo a cargo del terapeuta de la familia acompañado por un observador participante, -pasante de UNSL-, quien realizó el registro escrito del encuentro, incluyendo también fotos y/o videos.

La metodología propuesta incluyó tres modalidades de recolección de datos:

– Método Clínico: observación natural de las interacciones entre los miembros de la familia durante una hora de juego o un taller de arte. Espacio mínimamente estructurado. Se registraron las interacciones espontáneas entre los integrantes de la familia en un espacio de producción creativa.

– La Narrativa Autobiográfica: Se le solicitó al adulto inmigrante que cuente su historia lo cual transcurre entre 1 y 3 entrevistas individuales no estructuradas. La intervención del terapeuta en este momento solo tuvo por objeto estimular al paciente a recordar y cooperar con la mayor cantidad de información, y contenerlo emocionalmente cuando relata situaciones traumáticas. Se tomó nota textual del relato del paciente, además de fotografiar los productos que los pacientes elaboraron para dar soporte gráfico su discurso o como una producción espontánea.

– Encuesta semi-estructurada: Antes de finalizar la experiencia se le solicitó a cada adulto que responda a un cuestionario semi estructurado con el propósito de profundizar en el proceso inmigratorio en particular con el fin de codificar y sistematizar la experiencia.

Asimismo, para ahondar sobre la producción del lazo social que según nuestras hipótesis iniciales se produce en estos espacios comunitarios, fue importante recuperar escenas de trabajo en el Centro Uno, que se realizaron bajo la modalidad de talleres de creatividad y de Trabajo en Lugares Simultáneos, (TLS). Al respecto, recuperamos la propuesta de Buchbinder (1993), quien se refiere al TLS como una denominación técnica, con fundamentos teóricos, que consiste en incorporar a la sesión diferentes rincones de trabajo donde cada uno crea un personaje con una máscara, disfraz u otros materiales, desde donde interactúa con otros personajes. “Hay un aspecto muy importante, relacionado con la multiplicidad, la que no se refiere a la situación grupal ni individual sino a la subjetividad en general, por cuanto el ser no es uno sino múltiple. La multiplicidad no es tomada como un dogma y de esta manera se tiene en cuenta el valor de la singularidad y de la identidad”

En Centro Uno hemos utilizado como modelo el TLS para trabajar simultáneamente con familias de inmigrantes, ya que nos brindó la posibilidad por un lado, de un abordaje singular en la producción de una narrativa que contribuya a la reconstrucción de la propia historia. Por otro lado, se identifica en la interacción con otros los valores del grupo social al que pertenece y que hacen a su identidad cultural.

ANÁLISIS DE RESULTADOS

El análisis de las observaciones de las interacciones entre los miembros de una familia, de los relatos autobiográficos de los pacientes y de las respuestas a los cuestionarios, nos ha permitido elaborar una primera descripción de los síntomas más frecuentes de las familias inmigrantes, y también confirmar nuestra pregunta inicial sobre el valor del espacio comunitario en la lengua materna, para la producción y fortalecimiento del lazo social.

Tres han sido los aspectos categorizados, que se presentan como recurrentes en el trabajo con las familias y que afectan la adaptación de los hijos a la nueva cultura:

  1. El estado emocional de las familias inmigrantes depende de la posibilidad de elaboración de experiencias traumáticas ocurridas antes, durante o

    después de emigrar. Muchos inmigrantes al sentirse transgresores de la ley, no se permiten reflexionar sobre las situaciones traumáticas y los crímenes de los que ellos son víctimas durante el proceso migratorio. Acosados por la culpa y la confusion desconocen sus derechos y reproducen el circulo de violaciones.

    Presentamos el caso de John, un niño de 5 años que es derivado a terapia por la escuela con un diagnóstico de mutismo selectivo. John trae un mensaje de silencio que investigamos dentro del marco de entrevistas familiares, donde sus padres tienen un lugar privilegiado a través de la narrativa de sus propias historias de inmigrantes que no habían encontrado oportunidad de elaborar

    Como muchas familias mexicanas, los padres de john crecieron observando a sus propios padres cruzar la frontera por temporadas para trabajar en USA y así mantener sus familias mientras ellos eran criados por sus abuelos hasta que les llego a ellos mismos la hora de intentar realizar el sueño americano.

    Así fue como los padres de John cruzaron la frontera a los 18 años en busca de un futuro con esperanzas para su hijo por nacer.
    La madre de John embarazada de su primogénito “estaba dispuesta a cualquier sacrificio con tal de darle a su hijo por nacer un destino distinto del que ella vivió en su país de origen donde ya no habia esperanza de un futuro mas digno”

    Fue durante estas entrevistas que la madre de John cuenta que “fue arrastrada en el desierto cuando le faltaron fuerzas para seguir escapando de un destino que no quería para el hijo que llevaba en su vientre”
    En este caso pudimos observar que el trauma vivido por esta madre embarazada a la hora de emigrar, fue silenciado y reprimido por mucho años.
    Aunque el padre de John estaba menos vulnerable que la madre durante la travesía por el desierto, el también sufrió con su mujer la perdida de familiares que quedaron en el camino muertos.
    Los padres de John encontraron en nuestro dispositivo terapéutico el espacio de seguridad psicológica para elaborar episodios traumáticos silenciados por estar asociados a haber atravesado ilegalmente la frontera.
    La posibilidad de elaborar estas experiencias traumática permitió a los padres de John mejorar su posición subjetiva y reparar sus vínculos familiares ofreciendo a sus hijos un espacio emocional donde la palabra es privilegiada sobre el silencio auto impuesto.
    Al cabo de 6 meses de tratamiento John había superado su mutismo selectivo y estaba preparándose para viajar en avión con su hermano a Mexico para conocer a sus abuelos a quienes sus padres no habían vuelto a ver. En su viaje, compartieron el vuelo con otros hermanos mexicanos cuyos padres estaban en posición que iban a conocer a sus familiares.

  2. El sufrimiento emocional del inmigrante podría evitarse o por lo menos aminorarse si reconociéramos tempranamente las respuestas emocionales asociadas al “duelo del inmigrante” descripto como un proceso que implica atravesar y elaborar la pérdida de un estilo de vida, costumbres, hábitos, leguaje del país de origen, teniendo que enfrentarse y asumir una nueva cultura, para lo que es imprescindible transformar antiguos esquemas y adaptarse. Si no se elabora el duelo, corremos al riesgo de actuar el malestar

asociado a la perdida en contra de nosotros mismos fabricándonos enfermedades inmunes, y otras enfermedades psicosomáticas. Los síntomas de depresión y ansiedad asociado a sentimientos de perdida, son inherente al proceso emocional del emigrante y el trabajo de duelo es un aspecto de tratamiento que requiere de una cuidadosa investigacion para evitar el establecimiento de un duelo patológico que puede afectar no solo la adaptación del viajero al nuevo país, sino la de sus hijos.

Carla, una niña de 14 años, es derivada por su pediatra por presentar trastornos en la alimentación. La niña vomita todos los días. Al cabo de unas entrevistas, la joven puede describir a partir de un dibujo la secuencia en que los padres en un primer cuadro discuten, y en el cuadro siguiente, ella vomita. Cuando los padres tienen la oportunidad de contar su biografía, la madre evidencia un duelo con respecto a su familia de origen, de la cual se separó hace 20 años (que por su estatus legal de residencia en USA no ha vuelto a ver). Esa madre no ha podido perdonar a su marido por haberla separado de su familia de origen. Asimismo, siendo los dos padres profesionales, aqui no han obtenido la acreditación conseguida en su país de origen, lo que reclama también elaboración del duelo por sus efectos en la identidad profesional.

Sin embargo, por su condición de mujer, la madre tuvo menos posibilidades de incluirse en el ámbito laboral sin las credenciales, mientras que el padre tuvo fácilmente acceso a trabajo en su especialidad.
La madre tuvo un pico de frustración y impotencia cuando su propia madre murió lejos y ella no pudo despedirla. Sin embargo, gracias a que la madre se encontraba muy comprometida con su tratamiento emocional, pudo soltar con la aceptación de la muerte de su madre una adherencia a su posición infantil

Una vez que los padres comenzaron el tratamiento y pudieron identificar sus padecimientos, y transformar su relación parental y conyugal, la niña con trastornos alimenticios pudo salir del lugar sacrificial de salvar a su famalia.
A esto se suma la exigencia que significaba para Carla ser la primera hija nacida en USA y por lo tanto la primera en gozar de los derechos de ciudadana, con todo lo que de ello se deriva.

Se interpreta el vomito como lo que excede la posibilidad de metavolizacion en en el grupo familiar y ser simbolizado para cortar con la insistencia sintomaitca.. Como corolario, el trabajo con los padres es el que termina posibilitando la elaboración del duelo por parte de la madre, quien deja de resistirse a la integración al nuevo país y deja de acusar a sus seres queridos de haber obstaculizado su realización profesional, para construir un proyecto que
posibilite su inserción social y laboral y contribuya al establecimiento de su familia al pais de acogida. La joven de 14 años se ha liberado de sus síntomas de bulimia, y ha progresado en su inclusión social, reconociendo sus propios recursos para sacar provecho de la ventajosa posición a la que con tanto trabajo sus padres la acompañaron.

3. La posibilidad de adaptación al nuevo país depende de la flexibilidad para aceptar las nuevas pautas culturales y aprender el inglés. Los inmigrantes que no han podido transformarse en “bi-culturales” extienden el conflicto a la próxima generación, abriendo una brecha generacional y/o pierden el contacto con sus hijos, cuando estos sí logran esta adaptación.

Según Ditty Dokter (1998), es probable que en el migrante se genere un sentimiento de división y al mismo tiempo de no sentirse ni de aquí, ni de allá. Sin embargo, es importante destacar que dicha experiencia brinda al que inmigra una gran fortaleza, y la adquisición de nuevas habilidades, por lo que también puede generar el proceso inverso: el sentir que pertenece a los dos lugares, sabiéndolo o no, lo vuelve bi-cultural. Los hijos de inmigrantes nacidos en USA atraviesan el desafío de la bi-culturalidad que puede ser exitosamente alcanzado si las condiciones contribuyen a su logro.

Acordamos con Ditty Dokter (obra citada) “la inmigración no solo es un viaje en busca de un nuevo hogar sino también el descubrimiento de una nueva identidad étnica”
En este proceso de construcción de una nueva identidad, las diferencias se acentúan aún más, y la elaboración del duelo se dificulta cuando se vivencia discriminación, segregación y violencia, situaciones por las que atravesó Laura, una mujer guatemalteca de 25 años que ingreso al país legalmente de la mano de un marido americano.

En el presente fragmento, se puede pesquisar lo que implico para ella comenzar una nueva vida en Estados Unidos, vida que contrastaba notablemente con la que llevaba en su país de origen: “es difícil la vida en Estados Unidos, acá solo importa lo material, y la voz propia no cuenta. La vida acá es esclavizante, es complicado compartir vida en familia, acá es “hard work”. Uno mismo se vuelve egoísta. Es como que en la sociedad de los americanos, ser latino es ser una persona ignorante, no tienes derecho a nada, sos un allegado, uno más, llegas a un país que no es tuyo y tú tienes que cambiar lo que eres por que no estás en tu tierra, si eres moreno o latino no vales nada”. Laura atravesó por una gran pérdida a nivel subjetivo e identitario, ligado al sentimento de valía personal y cultural.

Ante esta situación, fue preciso dar cuenta de otros elementos que colaboranon para que dicho duelo se elaborara de la mejor manera posible, como la categoría “relación del migrante con la cultura de origen”. Se puede decir que, a lo largo de la investigación se observaron diferentes formas en que el sujeto migrante se vinculaba con su propia cultura, mostrando respuestas de reivindicación,

rechazo, indiferencia, sobre adaptabilidad o serias dificultades en la asimilación cultural . En el caso de Laura, se pudo observar que reivindico su cultura, de la cual se muestra muy orgullosa y que la transmite a su hija en la cotidianidad familiar. Ella expresa:

“yo hago cocina de mi país, sigo escuchando la música de alli, tenemos raíces afroamericanas. A mi hija le hablo de mi cuando era niña, como mi abuelita hacia ciertas cosas, como crecí. Acá los americanos crecen y son muy desapegados de la familia, los latinos en cambio siempre estamos cerca, siempre estamos en familia.”. En este fragmento se puede pesquisar cómo Laura de manera consciente reconoce sus raíces culturales y las reproduce en el nuevo escenario de vida, ya que persiste en ella y su familia un marcado interés de continuar con sus costumbres, comida, música, lenguaje, historias, entes otras. Esto nos lleva a considerar una interesante noción de cultura que retoma Ditty Dokter de Karen y Littlewood (1992): “La cultura no es una bolsa de memorias y técnicas de supervivencia, sino que implica una creación y recreación dinámica por cada generación sucesiva: un complejo y cambiante proceso de acomodaciones, resistencias y re elaboraciones.”. En este sentido, se puede afirmar que, Laura y su familia, para acomodarse a la nueva cultura de la forma más saludable posible, acudieron a su propia cultura de origen, para desplegarla y re elaborarla, mostrando un fuerte anclaje en ella que les permiten adaptarse a lo nuevo con mayor fortaleza emocional.

Es en este punto en el que resulta muy interesante introducir el concepto de etinicidad, el cual según Dokter (o.citada) implica “un sentido de comunidad que se transmite por generaciones a través de la familia, la cual es reforzado por la comunidad que los rodea. Dicho concepto, envuelve procesos que satisfacen una profunda necesidad psicológica de identidad y continuidad histórica”.

A partir de dicha noción, se puede afirmar que Laura y su familia intentan elaborar el duelo del inmigrante asumiendo una posición de reivindicación de su propia cultura, es decir, sosteniendo su etnicidad, la cual pareciera les brinda un sostén identitario para afrontar el proceso de adaptación a la nueva cultura, sin perder el arraigo en sus propias raíces, generando un sentimiento de continuidad y cercanía con su país natal.

4 Nos interesamos en reconocer e intervenir en lo que hemos descripto como “brecha cultural entre padres e hijos”, lo que pone al descubierto las diferencias generacionales que se profundizan cuando los padres y los hijos nacen en diferentes países y culturas. Un ejemplo muy

común de esta brecha, es el hecho que los padres hablan a sus hijos en español y estos les responden en inglés. En el caso de Laura, si bien su hija de 4 años nació en Estados Unidos, se observa que sus padres se ocupan de subsanar esa distancia: Laura se ocupa de hablar el español en la casa, le cuenta a su hija de su país, de las cosas que hacía en su niñez, le habla de sus antepasados, es decir, reactualiza un escenario cultural que promueve que la niña se nutra desde sus raíces y crezca con ellas integradoras a su cotidianidad.

La lengua materna cumple una función crucial en el proceso terapéutico en tanto entendemos que nuestras experiencias mas tempranas quedaron inscriptas en nuestro inconsciente, y se podrán recuperar durante un proceso analítico toda vez que profesional y paciente dominen el leguaje español Esta variable, lengua materna, sera estudiado en profundidad en futuras investigaciones.

Conclusiones y reflexiones finales

De la investigación realizada (aun en proceso), surgen hasta el momento tres aspectos centrales de atención clínica:

Por un lado, muchos pacientes han tenido traumas en relación al proceso migratorio que no han sido reconocidos y que por lo tanto no han podido ser elaborado profundizando es malestar en el hogar

Por otro lado, el duelo del inmigrante es un aspecto que bede ser elaborado en particular con los padres extranjeros que dejaron sus lugares de origen, aunque el síntoma lo presenten los niños derivados a la consulta.

En tercer lugar, la brecha entre padres e hijos, si bien corresponde a un momento evolutivo en la vida normal de una familia, adquiere en estos contextos de inmigración una significación clave por tratarse de culturas a veces opuestas y por el idioma. Por eso insisitimos que el equipo profesional debe ser bicultural y bilingue para generar las condiciones de alojamiento de estos pacientes.

Los talleres comunitarios ayudan a identificar y también a elaborar este tipo de situaciones relacionadas con la posición del inmigrante, favoreciendo la aceptación de las diferencias al tiempo que se apuesta a fortalecer los

valores propios para ayudar a la nueva generación a adaptarse sin perder los valores de la cultura de origen que enriquecen su identidad bicultural.

En estos tiempos en que los movimientos migratorios están tomando nuevas modalidades de operación, exacerbando respuestas de exclusión, maltrato y violencia, los profesionales y trabajadores del campo de la salud comunitaria reflexionamos acerca de como posicionarnos oponiéndonos al discurso amenazante y paralizante del Amo y ofreciendo un espacio para la producción de la experiencia subjetiva en un marco ético del uno por uno, respetando la singularidad y al mismo tiempo facilitando espacios donde familias y grupos minoritarios puedan ejercitar la tolerancia respetando y haciendo respetar las diferencias culturales, étnicas y religiosas.

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