Investigación
Realidades que la Pandemia visibilizó​

Realidades que la Pandemia visibilizó​

Realidades que la Pandemia visibilizó

Por Andrea Dour

En un abrir y cerrar de ojos, el virus se hace presente, enemigo invisible. Lo siniestro1 entra en nuestros hogares sin tocar la puerta. Cuerpos amenazados, miradas a la distancia que anudan presencias. La existencia que insiste en explicar lo que ignora. Diálogos interferidos, ocultos detrás del velo de los barbijos y pantallas que marcan las fronteras. Es sueño, es realidad, es pesadilla?.El devenir hecho instante donde lo onírico y lo real se confunden. Un día despertamos y el escenario de la vida ha cambiado. Nuevos actores, nuevos roles. A los actores de reparto les toca el protagónico. Entran en escena nuevos personajes. La obra se transforma y la improvisación comienza a rodar. Nadie nos pregunta si aceptamos participar. Entramos a habitar un nuevo espacio con nuestras historias a cuestas y comienza el rodaje.

Trataré de transmitir mi experiencia como profesional de la Salud en el Centro de Salud Mental N1 Dr. Hugo Rosarios. Espero en un futuro lograr un intercambio a fin de que otras voces y miradas amplíen mi horizonte, permitan repensarme y enriquecer la lectura que hago de lo que nos acontece.

Hace ya meses que la pandemia ubicó a los profesionales de la salud en el lugar de “agentes esenciales”. Tuvimos que salir a dar respuesta en el contexto de la crisis sanitaria. Cómo fue el impacto? Voy a intentar transmitir mi mirada y mis pensamientos acerca de lo que está sucediendo.

Ubico en principio, dos momentos. Un primer momento de impacto en el cual nadie estaba preparado ni contaba con los cuidados necesarios para sentirse protegido. En un intento de improvisación cada cual respondió como pudo y se implicó desde su propia subjetividad. Se implementó un sistema de triage, en el cual llevábamos nuestros propios termómetros. Había escasez de barbijos. Nos distribuían en los hoteles a dar asistencia telefónica sin posibilidad de hacerlo en forma remota. Se armaron equipos de demanda espontánea y guardias de farmacia. Se iba haciendo camino al andar, generando angustias y ansiedades frente a la imposibilidad de planificación y con la urgencia de vernos empujados al hacer con falta de tiempo y espacio para el pensar y elaborar estrategias conjuntas. Frente a esto las reacciones fueron diversas. Reacciones agresivas, de sometimiento, de pánico, de parálisis, cada cual poniendo el cuerpo como podía.

Afloran las historias y las enfermedades preexistentes. Nos vamos conociendo en nuestras vulnerabilidades, más allá de los semblantes. Las heridas resurgen, respuestas desesperadas frente a lo inesperado.

En un segundo momento, los dispositivos comienzan a tomar forma. Se arman nuevos equipos de trabajo, llegan los insumos necesarios de protección. Al triage, a la demanda espontánea y a las guardias de farmacia se le suma el dispositivo extra hospitalario para asistir a los repatriados alojados en los hoteles. Otro equipo da asistencia a los pacientes alojados en los hoteles con Covid positivo leve. Estas intervenciones incluyen el trabajo en equipo con el médico clínico, el psiquiatra, el psicólogo, los voluntarios a cargo de cada hotel y la Dirección General de Salud Mental. A esto se le agrega el seguimiento y derivación de los casos en donde resulta necesario. Se retoman procesos terapéuticos grupales, las terapias individuales, los talleres, las reuniones de equipo, los espacios de docencia en forma remota. Se abren nuevas propuestas desde los diferentes equipos para sostener los tratamientos y para asistir a la población afectada por la situación de encierro y aislamiento social. Se implementa el Programa “Salud Mental Responde” y se derivan las consultas a los profesionales.

Se borran las fronteras y los equipos se desdibujan. El psiquiatra arma equipo con la farmacéutica, el psicólogo, el administrativo, el enfermero. Se articulan y complementan las prácticas. Ya no somos los mismos, adquirimos nuevas formas de habitar la institución. La pandemia visibilizó los quiebres y las grietas. A nivel país nos encontramos con una realidad avasallante y dolorosa que se va agravando. Familias carenciadas y personas en situación de calle contagiadas, aumentan día a día. El virus nos afecta a todos, pero hay poblaciones que están más expuestas por su vulnerabilidad social. “Quedate en casa”, muchos no la tienen o comparten habitaciones pequeñas entre varios. Si bien hay un Estado que hace lo posible para tratar de organizar esta situación dramática, al mismo tiempo se hacen visible los problemas existentes desde hace décadas.

Nos hemos retirado unos de otros para protegernos, pero al mismo tiempo nos hemos hermanado y aparecieron gestos solidarios y empáticos. Hemos encontrado cada uno desde su lugar nuevas formas de ayudar a los más vulnerables. Los equipos tuvieron que flexibilizar sus márgenes, extender sus redes y armar puentes con otros. Pensar con otros implica un cambio de paradigma donde los equipos funcionando aisladamente y de forma fragmentada, pierden competencia.

Estar atravesados por la lógica de redes, permite pensar en un proyecto institucional más allá de los proyectos de cada equipo, construir puentes que conecten las distintas islas. Supone una modalidad de gestión horizontal, flexible y creativa, entendiendo que cada uno desde su función ejerce una actividad de gestión.

La realidad desde nuestro quehacer profesional se nos presenta de manera cada vez más compleja. Resulta entonces, imprescindible la formación de recursos humanos que estimule la reflexión sobre las propias prácticas y se constituya en una herramienta para la transformación de las mismas. La capacitación permanente es una estrategia de gestión que debería guiar la planificación de los Servicios de Salud. Adquirir nuevas formas de pensar y de actuar no es fácil, todo cambio de paradigma lleva un tiempo para lograr instalarse en los individuos.

La formación universitaria sigue enmarcada mayoritariamente en viejos modelos, brindando escasa formación en lo que hace a gestión sanitaria, abordajes sociales, grupales, comunitarios y en temáticas de consumos problemáticos. Las dificultades para la atención interdisciplinaria, el abordaje en red, el trabajo en equipo y la capacitación en recursos humanos, constituye uno de los obstáculos más importantes para el desarrollo de prácticas integrales. Necesitamos instituciones donde se desplieguen políticas en Salud actualizadas y ajustadas a la realidad social actual.

Nuestro trabajo es siempre una experiencia movilizante, se vive en el cuerpo y deja huellas en él. Si no nos dejamos afectar por el encuentro con el otro, no hay posibilidad de acompañar en el proceso de cura. Al mismo tiempo, si como profesionales no estamos sostenidos por una red que nos permita nutrirnos, reinventarnos y mantener vivo el deseo; es probable que nos enfermemos psíquica o físicamente.

Como diría Mintzberg: “La gestión es arte, en tanto son acciones creativas, no repetitivas, ni estructuradas. La organización debería parecerse a una orquesta en la que cada uno ejecute de manera virtuosa su instrumento y todos interpreten la misma partitura”.

En definitiva, la partitura final debería ser aliviar el padecimiento de las personas. Es demasiado pronto para saber qué surgirá de esta crisis, pero no, para continuar buscando nuevas formas e ir reinventando y actualizando nuestras práctica.

La pandemia puso en evidencia lo que falta. Hay mucho por hacer, cada uno desde su lugar.

Dejarnos conmover por lo que acontece, dejarnos sorprender por lo nuevo, reinventarnos, mirar con nuevos ojos lo que acontece, permitirnos tomar decisiones día a día, flexibilizarnos, dejarnos transformar.; son todos desafíos para nuestra tarea diaria como profesionales de la salud.

Referencias bibilográficas

  • Dabas; Perrone, Redes en Salud (1999)

  • Rovere, Mario (1993) “Planificación estratégica en recursos humanos en salud”

    Organización Panamericana de la Salud. Serie Desarrollo y Recursos Humanos N.96

  • Rovere, Mario. “Calidad Sustentable en el Primer Nivel de Atención “(1ra parte).

  • Rovere, Mario. (1999) Redes en Salud, un nuevo Paradigma para el abordaje de las organizaciones y la comunidad, Rosario: Ed. Secretaría de Salud Pública/AMR, Instituto Lazarte.

  • Ley 448 de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires.

  • “Gestión en Salud: Ampliación de la respuesta sanitaria en un centro monovalente de salud Mental”. Lic Patricia Alvarez Zunino ( Psicóloga); Lic. Andrea Douer ( Psicóloga)