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El ser voluntario

El ser voluntario

La fuerza de lo colectivo

Docente: Judith Berenstein

Pensar en el voluntariado, nos pone frente a un gran desafío: ¿dónde ponemos el foco? ¿En la situación de vulnerabilidad? ¿En lo que les gusta hacer a los voluntarios? Tal vez la pregunta debiera ser: ¿qué sabemos acerca de lo que se pone en juego al momento de elegir ser voluntario? Judith Berenstein es Lic. en Psicopedagogía y titular de Hacer para ser, consultora dedicada a la gestión integral de proyectos de responsabilidad social y educación, en empresas, organismos públicos y organizaciones sociales.

El Módulo I de nuestro curso se nutre de dos ejes:

  • Qué es ser voluntario: características y motivaciones. Qué implicancias tiene dicho compromiso y actividad. Qué se pone en juego de cada persona. Qué lleva a alguien a decidir ser voluntario.
  • Cómo gestionar el voluntariado para garantizar la sustentabilidad de una organización u empresa. Las organizaciones, cualquiera sea su tipo, se nutren y basan en la fuerza voluntaria de sus integrantes. No serían tales sin voluntarios. 
 
Si así no fuese, ¿podría apenas un niño mover un árbol caído?

“Rescato dos elementos centrales de este video”, reflexiona Berenstein. “No todas las personas seguramente se sintieron motivadas por lo mismo -agrega-. Y esto es clave para entender al voluntariado. Por eso, quien está a cargo de la organización o coordinación del voluntariado debe poder conocer a cada persona para comprender qué la motiva a ser parte, incluso a sabiendas que esa motivación se renueva de modo permanente”. Para Berenstein, otro elemento importante del video es “la fuerza de lo colectivo. La alegría que se ven en las miradas, en el compartir y en los resultados obtenidos. 

Voluntario: las doce claves

Principales características del ser voluntario

Voluntariedad: el voluntariado es el resultado de una libre elección. Es una opción y una elección ética, personal, gratuita, que no espera retribución o recompensa monetaria, sino que al ser ejercida se obtiene una satisfacción personal que se traduce en renovación de motivaciones y fortalece la autoestima.

Acción: el voluntariado no es sólo un valor ético, una actitud de querer hacer algo por el otro o por una organización, sino que debe traducirse en una práctica concreta. “No es solo apoyar la causa; es hacer algo por la causa”. El voluntariado se hace, se lleva adelante, se traduce en funciones, en roles, en proyectos liderados, en aportes concretos.

Organización: la acción voluntaria debe de ser una acción organizada, sistemática, sinérgica, que requiere de metodología, de planes y procesos en las que actuar. El equipo de voluntarios, debe tener reglas claras, compromisos asumidos, planes que cumplir, funciones que llevar a cabo. 

Solidaridad: la acción voluntaria tiene sentido cuando repercute en los otros, cuando su interés es colectivo, general, público. Es un medio para dar respuesta a necesidades, problemas e intereses sociales, supone un compromiso solidario para mejorar la vida colectiva .